16 mayo 2009

Bolso verde manzana.

Bolso de fibras vegetales verde manzana


Este que veis era una cestita abierta, sin forro y con un largo cordón de pasamanería en un color verde chillón que no "pegaba" nada con el precioso verde manzana del tejido vegetal (os aseguro que es un tono muy bonito, pero mi cámara "poco-pixel" no le hace justicia).

Le confeccioné un forro con la misma tela que se ve en el exterior, aprovechando para ponerle bolsillos que lo hicieran mas cómodo, le cosí una cremallera para cerrarlo, que oculté con ese cierre "pañuelo" que se observa en las fotos. No es incómodo en absoluto pues se desata con facilidad y hagas como hagas el nudo al volver a cerrarlo siempre queda bien.

El último paso fué colocarle las asas de cuero rescatadas de otro bolso viejísimo que tenia por casa.

Detalle del cierre

4 comentarios

Bastelnidee dijo...

Marietta, gracias por visitar mi blog, bueno en realidad mis trabajos estan en Mariabuenosaires, el bolso este reciclado me mato, me encanta el asunto reciclaje..ja..ja
sera que me quiero reciclar yo...
Bueno pasa por mi casa y llevate todo lo que te guste un cariño maryte

Marietta dijo...

Maryté ni te imaginas lo que ha significado para mi tu visita.

Muchas gracias por tus amables palabras, lo mio es reciclaje forzoso, los artículos de mercería ¡están carísimos! y por otro lado voy dándole salida a los montones de cosas que atesoro.

Ahora mismo me paso por tu blog.

Besos.

Mariàngels dijo...

es una chulada!!! te ha quedado precioso, y lo importante es darle rienda suelta a la imaginación, y aprovechar todo lo que tenemos en casa, que como bien dices, amontonamos en cestas y cajitas..., a mi me pasa igual, en lugar de ir de tiendas de ropa, voy de mercerías, y compro botones, hilos..., cintas....y cosas y más cosas.., y luego siempre van de maravilla! todo se utiliza!
saludos

Marietta dijo...

Mariàngels gracias, gracias, zenquius. Eres mi primera seguidora, así que me voy ahora mismo a hacerte un regalito virtual. Estoy tan contenta!

(abrazo apretao)

© El cuaderno de Marietta
Maira Gall